4
de
Mayo
ADIOS A UN AMIGO
Una pasión cruzó nuestros caminos, y el tiempo fue reforzando lazos de amistad que superaron los simples hobbies. Con dos potentes maquinas vencimos en el Reto 4×4 y demostramos que las Bronco y el corazón de los pilotos lograban cosas que otros no pensaron posibles. Recorrimos juntos la mitad de este país por agrestes terrenos, con el acelerador a fondo y el cuerpo lleno de adrenalina… tuvimos victorias y algunos fracasos. Pasamos larga noches en medio del monte tratando de continuar en competencia, pasamos celebraciones de victoria y tuvimos apoyo de muchos otros amigos.
Compartimos ratos de esparcimiento con familia y amigos, pero también momentos muy difíciles que te alejaron de tus seres amados por razones que no podemos entender, designios de Dios. Tuve la fortuna de estar allí a tu lado, y ahora, que ese mismo Dios te llama al encuentro de los que te precedieron, tendré el profundo dolor de estar allí despidiendo al amigo, sin entender el porqué de estas situaciones. Lo que no pudieron años de competencia, lo hace ahora una infame enfermedad que luego de tiempo de lucha, ha tomado ventaja alejándote de quienes te queremos. Estarás con nosotros siempre, con el recuerdo de tu siempre animada frase: “Divinamente, ni siquiera regular”. No ha llegado la hora, y no se que decir…… No será ya la Suramerica que recorriste completa dos veces, ahora deberas recorrer otras trochas y volver con tu hijo y tus padres.
Adios amigo mio,
Te llevaré en el corazón.










